Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

El Universo de los Hechizos
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 ritos fin de año 
 
 
  Herramientas
 
espiritismo: RECUERDO DE LA EXISTENCIA CORPORAL
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta Eliminar Mensaje  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: magicman497  (Mensaje original) Enviado: 13/01/2008 18:00

RECUERDO DE LA EXISTENCIA CORPORAL

304 – ¿Recuerda el Espíritu su existencia corporal?

– Sí; es decir, que habiendo vivido muchas veces como hombre,

recuerda lo que ha sido, y te aseguro que a veces se ríe con lástima

de sí mismo.

Como el hombre que, llegado a la edad de la razón, se ríe de las locuras

de la adolescencia o de las puerilidades de su infancia.

305

– El recuerdo de la existencia corporal, ¿se presenta al

Espíritu, después de la muerte, de un modo completo e inesperado?

– No, le aparece poco a poco, como algo que sale entre las

brumas y a medida que fija en ello su atención.

306

– ¿Recuerda el Espíritu detalladamente todos los sucesos

de su vida, o abraza el conjunto de una ojeada retrospectiva?

– Recuerda las cosas en proporción a las consecuencias que

producen a su estado de Espíritu; pero comprenderás que hay

circunstancias de su vida a las que no da importancia alguna y de las

cuales ni siquiera procura acordarse.

– ¿Podría acordarse de ellas si quisiera?

– Puede recordarse de los detalles y de los incidentes más

minuciosos, bien sea de los acontecimientos o hasta de los

pensamientos; pero cuando eso no trae utilidad, no procura

recordarse.

– ¿Entrevé el Espíritu la finalidad de la vida terrena en relación

con la vida futura?

– Ciertamente que la ve y le comprende mucho mejor que

cuando estaba encarnado; comprende la necesidad de purificarse

para alcanzar el infinito y sabe que en cada existencia se libra de

algunas impurezas.

307

– ¿Cómo se plasma la vida pasada en la memoria del

Espíritu? ¿Por un esfuerzo de su imaginación o como un cuadro que

tiene ante los ojos?

– De una y otra manera; pues todos los actos cuyo recuerdo le

interesa viven en él como si estuviesen presentes. Los otros permanecen

más o menos en la vaguedad de su mente o totalmente olvidados.

Cuanto más se desmaterializa, menos importancia atribuye a las cosas

materiales. Con frecuencia, evocas a un Espíritu errante, que acabó

de dejar la Tierra y que no recuerda los nombres de las personas que

amó, ni los detalles que te parecen importantes; es que poco le

interesan y caen en el olvido. Lo que recuerda muy bien son los hechos

principales que lo ayudan a mejorarse.

308

– ¿Recuerda el Espíritu todas las existencias precedentes a

la última que acaba de vivir?

– Todo su pasado se descorre ante él como etapas del camino

que ya recorrió el viajero. Pero dijimos que no se recuerda de manera

absoluta de todos sus actos, sino en razón de la influencia que tienen

sobre su estado presente. Respecto a las primeras existencias, las

que pueden considerarse como la infancia del Espíritu, se pierden en

la vaguedad y desaparecen en la noche del olvido.

309

– ¿De qué manera considera el Espíritu el cuerpo que acaba

de dejar?

– Como un vestido incómodo que le molestaba, sintiéndose

feliz, por estar libre de él.

– ¿Qué sentimiento le despierta el espectáculo de su cuerpo

descomponiéndose?

– Casi siempre de indiferencia, como por una cosa que ya no

tiene.

310

– Al cabo de cierto tiempo, ¿reconoce el Espíritu los huesos

u otros objetos que le han pertenecido?

– Algunas veces, lo que depende del punto de vista más o menos

elevado bajo el cual considera las cosas terrestres.

311

– El respeto que se tiene de las cosas materiales que quedan

del Espíritu, ¿llama su atención acerca de ellas y ve con gusto

semejante respeto?

– Siempre se considera feliz el Espíritu de que se acuerden de

él. Las cosas que de él se conservan le recuerdan a vuestra memoria;

pero el pensamiento es lo que le atrae a vosotros y no sus objetos.

312

– ¿Conservan los Espíritus el recuerdo del sufrimiento que

han experimentado durante su última existencia corporal?

– Con frecuencia, conservan ese recuerdo que les hace apreciar

mejor el valor de la felicidad que pueden disfrutar como Espíritus.

313

– El hombre que fue feliz en este mundo, ¿echa de menos

sus placeres, cuando deja la Tierra?

– Sólo los Espíritus inferiores pueden echar de menos alegrías

que se armonizan con su imperfección y que expían con sus

sufrimientos. Para los Espíritus elevados es mil veces preferible la

dicha eterna a los efímeros placeres de la Tierra.

Como el hombre adulto que desprecia lo que encontraba delicioso en su

infancia.

314

– El que con un fin útil ha empezado grandes trabajos que

ha visto interrumpidos por la muerte, ¿siente en el otro mundo no

haberlos acabado?

– No, porque ve que otros están destinados a terminarlos.

Por el contrario, procura influir en otros Espíritus humanos para

que los continúen. Su objetivo en la Tierra era el bien de la

Humanidad; pues bien, ese objetivo es el mismo en el mundo de los

Espíritus.

315

– El que dejó obras de arte o de literatura, ¿conserva por

ellas el mismo amor que durante la vida?

– Según su elevación, las juzga bajo otro punto de vista y con

frecuencia condena lo que antes más admiraba.

316

– ¿Se interesa aún el Espíritu por los trabajos que se ejecutan

en la Tierra por el progreso de las artes y las ciencias?

– Eso depende de su elevación o de la misión que pueda

desempeñar. Lo que os parece magnífico, es con frecuencia

insignificante para ciertos Espíritus y lo admiran como el sabio la

obra de un escolar. Examinan lo que puede probar la elevación de

los Espíritus encarnados y su progreso.

317

– ¿Conservan los Espíritus, después de la muerte, el amor

a la patria?

– Es siempre el mismo principio: para los Espíritus elevados,

la patria es el Universo; en la Tierra lo es el lugar donde hay más

personas que le son simpáticas.

La situación de los Espíritus y su modo de apreciar las cosas varía hasta

lo infinito, en proporción al grado de su desarrollo moral e intelectual. Los

Espíritus de orden elevado, generalmente, se detienen por poco tiempo en la

Tierra. Todo lo que en ella se hace es tan mezquino en comparación con la

magnificencia de lo infinito y son tan pueriles a sus ojos las cosas a que los

hombres dan la mayor importancia, que pocos atractivos encuentran, a menos

que sean llamados con la mira de que cooperen al progreso de la Humanidad.

Los Espíritus de orden intermedio vienen a la Tierra con más frecuencia, aunque

consideran las cosas desde más elevado punto de vista que durante la vida. Los

Espíritus vulgares son en cierto modo sedentarios en ella y constituyen la masa

de la población ambiente del mundo invisible; conservan, con poca diferencia,

las mismas ideas, los mismos gustos y las mismas inclinaciones que tenían bajo

su envoltura corporal; toman parte en nuestras reuniones, en nuestras ocupaciones

y en nuestras diversiones, en las que participan más o menos activamente, según

su carácter. No pudiendo satisfacer sus pasiones, gozan con los que se entregan

a ellas y los excitan. Entre ellos, los hay más graves que miran y observan para

instruirse y perfeccionarse.

318

– ¿Se modifican las ideas de los Espíritus en estado de

desencarnados?

– Mucho. Pues sufren modificaciones muy grandes a medida

que el Espíritu se desmaterializa. Puede a veces conservar por largo

tiempo las mismas ideas; pero la influencia de la materia disminuye

poco a poco y ve las cosas más claramente. Entonces es cuando busca

los medios de mejorarse.

319

– Puesto que el Espíritu ha vivido ya la vida espírita, antes

de su encarnación, ¿de dónde procede su admiración al entrar en el

mundo de los Espíritus?

– No pasa de ser efecto del primer momento y de la turbación

que sigue al despertar; pero más tarde se reconoce perfectamente, a

medida que se le presenta el recuerdo del pasado y se borra la

impresión de la vida terrestre. (163 y siguientes).



Primer  Anterior  Sin respuesta  Siguiente   Último  

 
©2024 - Gabitos - Todos los derechos reservados