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General: Evangelio según San Mateo 10,7-15.
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Respuesta  Mensaje 1 de 3 en el tema 
De: perladelmar  (Mensaje original) Enviado: 09/07/2009 00:19
Evangelio según San Mateo 10,7-15.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.
Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.


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Respuesta  Mensaje 2 de 3 en el tema 
De: Maru Enviado: 09/07/2009 15:16
Por el hecho de que fuimos bautizados tenemos una gran responsabilidad como cristianos de extender el cristianismo a todas las gentes. Cristo mismo lo dice en este pasaje del Evangelio. Pero, ¿es que acaso Cristo no está diciendo esto a sus discípulos? ¿Cómo es que estamos comprometidos en esto si no fuimos nombrados discípulos, y ni siquiera apóstoles? Sí, Jesús le habla a sus discípulos. Y nosotros estamos comprometidos en esto por el bautismo que hemos recibido. Y el Sacramento nos convierte en discípulos. ¿Qué es un discípulo? Es un seguidor de un maestro.

Cristo es El Maestro y el cristiano es seguidor de Cristo. Por tanto, como cristianos que somos tenemos que hacer lo que El Maestro nos pide. No se necesita ser religioso o sacerdote o monja para hacer lo que Cristo pide. Basta con anunciar Su Palabra en nuestro entorno de cada día: dar testimonio de cristiandad cumpliendo en el trabajo, donarse como Cristo a los demás arreglando la casa, ofrecer algo que cueste por amor a Cristo a favor de otra persona, etc. Hay muchas maneras de vivir el cristianismo en la vida cotidiana.

Ahora, a nosotros no nos acompañarán los milagros que menciona Cristo. Tal vez sí, porque existen. Pero los milagros que nos acompañarán serán de otro género, es decir, la conversión de los corazones de la gente que nos encuentre. Ese también es un milagro. Y se realizará a través de nosotros, como discípulos de Cristo. Basta con querer vivir nuestro compromiso bautismal con generosidad sabiendo que Cristo está siempre con nosotros.


Respuesta  Mensaje 3 de 3 en el tema 
De: Peregrino Enviado: 10/07/2009 01:53
Reflexion al Evangelio del 09 de Julio.

 (Mateo 10, 7-15)


I. Jesús, mandas a los apóstoles a predicar y a curar a las gentes de sus enfermedades. «El Reino de los Cielos está al llegar.» Y ya ha llegado. Porque desde que has muerto en la cruz, puedo tenerte en mi alma en gracia: el Reino de Dios está dentro de mí. Pero hace falta llevar este reino a todos los hombres.

«La Iglesia ha nacido con este fin: propagar el reino de Cristo en toda la tierra para gloria de Dios Padre, y hacer así a todos los hombres partícipes de la redención salvadora, y por medio de ellos ordenar realmente todo el universo hacia Cristo. Toda la actividad del Cuerpo místico, dirigida a este fin, recibe el nombre de apostolado, el cual la Iglesia lo ejerce por obra de todos sus miembros, aunque de diversas maneras» (Vaticano II.- A. A.-2). «Gratuitamente lo recibisteis, dadlo gratuitamente.»

Jesús, tengo fe porque la he recibido de Dios a través de mis padres, de profesores, amigos, etc. Ahora me toca a mí pasar esa fe a los que están a mi alrededor. Y la tengo que pasar íntegra, sin acomodarla a mis defectos, sin «humanizaría» para que se adapte mejor a la cultura del momento. «No llevéis oro ni plata, ni dinero en vuestras fajas». El apostolado no se hace a base de dinero, sino a base de buen ejemplo y de amistad verdadera.

Jesús, el apostolado lo haces Tú, pero necesitas mis labios y mis obras. Si mi trabajo no es ejemplar, si no me busco más que a mí mismo, si no hablo de Ti a mis parientes y amigos, difícilmente vas a poder remover a la gente que me rodea.


II. «En las empresas de apostolado está bien -es un deber- que consideres tus medios terrenos (2+2=4), pero no olvides ¡nunca! que has de contar, por fortuna, con otro sumando: Dios +2+2...» (Camino.-471). Jesús, en tu compañía había unas mujeres que ayudaban en los temas materiales; también sabemos que Judas llevaba la bolsa con el dinero para comprar lo necesario o dar limosnas. Toda obra espiritual -y, por tanto, la Iglesia en general- necesita también de recursos materiales.

Y es un deber contribuir en lo que pueda a sostener esas necesidades. Aún más que el dinero, a veces lo que hace falta es el tiempo: mi tiempo. Jesús, quieres que, sin que sea un desorden para mis actividades profesionales y familiares, encuentre el tiempo para ayudar en lo que pueda a la Iglesia.

Más importante que los medios terrenos, lo que necesitan las obras de apostolado es oración: rezar por la Iglesia, rezar por el Papa y por los Obispos, rezar por los sacerdotes y religiosos, rezar por las vocaciones sacerdotales, rezar por todas las instituciones de la Iglesia, para que tengan vocaciones y den mucho fruto en servicio de todas las almas. Jesús, que no pase ningún día sin que rece por la Iglesia. «Si la casa fuera digna, venga vuestra paz sobre ella.»

Jesús, quieres que las casas cristianas, las familias cristianas, sean un ejemplo de paz y de alegría: que se note que Tú estás presente, que el Reino de los Cielos está en medio de ese hogar cristiano. Este es uno de los grandes mensajes que el mundo necesita: ver familias unidas, viviendo con amor y esperanza las alegrías y sufrimientos propios del hogar. ¿Cómo me comporto en mi propia casa? ¿Cómo colaboro para mantener siempre un clima de paz y optimismo?

Jesús, te pido por mi familia y por todas las familias del mundo. Te pido especialmente por las familias cristianas, para que sean ejemplo y esperanza para las demás familias, y prueba de que tu Reino ha llegado y está en medio de nosotros.


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